miércoles, octubre 18, 2006

Ilustrando la ciudad

Un Dia con Don Manuel

Ubicación: Centro de Medellín, Junín con Caracas, hora: 3:30 de la tarde. Pepe me quedó mal, o mejor dicho yo llegué tarde a nuestra cita, esa que acordamos ayer cuando hablamos por teléfono.
Mientras caminaba y recorría con dificultad los espacios cercanos a las chazas puestas por el municipio hace 7 años para los trabajadores de la calle, miré, pregunté y observé detenidamente para ver si por casualidad encontraba entre tantos una persona como Pepe, o mejor dicho que cumpliera con mis expectativas.
Ahí exactamente a la entrada del parque a todo el frente de los teléfonos públicos vi sudando gracias al sol que llegaba directamente a su rostro, a un hombre sentado en una silla casi pegada al piso, era de figura grande y ojos pequeños, tenía un poco más de 70 años y una sonrisa tímida. Me le acerqué porque me llamó la atención su mirada.

conocí su nombre, se llama Manuel Antonio Grisales Ruiz, todos los días de la semana desde las 7 de la mañana llega con su maleta de cuero al sitio de siempre, saluda a sus demás compañeros y abre con cuidado el cajón de metal que tiene adherido a la silla principal de madera, esa que está pegada a la chaza, es ahí cuando se dispone a organizar sus implementos y ponerse a trabajar. Trapos rojos, negros y rosados, botellitas con agua, cepillos…, el periódico del día, el betún de color negro, café, uva, rojo y amarillo y la caja de lustrar. El es un reconocido lustrabotas del lugar. Parece silencioso... en realidad lo es, mejor, sólo habla lo necesario. Es un de aquellos hombres que transporta a los recuerdos, que transporta a l lugar popular de la ciudad por el que toda persona transitaba. Sí, uno de esos hombres que hacía parte del paisaje del Parque Berrio, pero que ahora después del acosntrucción del metro es un habitante más del cercano Parque Bolivar, no mejor, sólo distinto.